martes, 4 de diciembre de 2018

¿Qué es?

La gestación subrogada es una técnica de reprodución asistida por la que una mujer accede a gestar el hijo de otra persona o pareja. Esta técnica consiste en la creación de uno o más embriones mediante fecundación in vitro en un laboratorio y la posterior transferencia al útero de la gestante.


El embrión será creado por el deseo de los futuros padres. Por ello, en la medida de lo posible, los óvulos y espermatozoides utilizados serán aportados por los padres de intención. En caso contrario, se utilizarán óvulos o semen de donante.
Generalmente, la única función de la gestante subrogada en este tratamiento es gestar y dar a luz al bebé. No obstante, existen casos (actualmente en desuso) en los que la gestante era también la que aportaba su óvulo.
La legislación de muchos países impide que la gestante y la donante de óvulos, en caso no poder ser aportados por la madre de intención, sean la misma persona. En aquellos países donde la legislación no es concreta en este punto, igualmente se evita con el fin de reducir el vínculo entre la gestante y el futuro bebé.
Tras el parto, el bebé será entregado a los padres intencionales, es decir, a aquella persona o pareja que manifestó su deseo de tener un hijo y así se acordó mediante un contrato con la gestante en el que ésta renuncia a todo derecho de maternidad.



¿Qué opina el feminismo?


La terminología de esta práctica es el primer punto con el que topa el movimiento. ¿Cómo lo nombramos? Vientres de alquiler, gestación subrogada, gestación por sustitución. Son tres formas que para algunas también tienen matices específicos. Mientras que en el concepto de “alquiler” queda manifiesto la vinculación con el lucro, como si del arriendo de un servicio se tratara, con la subrogación hay quienes defienden que no tiene por qué existir una transacción económica. Según esta hipótesis, la mujer presta voluntariamente su útero por vínculos familiares, de amistad o, simplemente, por sororidad.
Sin embargo, el debate profundo recae en si el acto de delegar en otra mujer -normalmente de una clase social, país u origen étnico distintos o subordinados- la gestación de un niño es un proceso que favorece la autodeterminación del cuerpo femenino o si, por el contrario, se trata de un medio de explotación patriarcal y mercantilización del trabajo reproductivo. Entre estos dos polos emergen multiplicidad de matices y posicionamientos.
El Desconcierto contactó con varias académicas y organizaciones feministas para abrir un debate desde el movimiento de mujeres acerca de este tema. Sin embargo, ninguna quiso manifestar públicamente su opinión. Todas coincidieron en que todavía no tienen suficientes argumentos sobre el tema, ni una posición determinada. Por esto, la decisión del medio fue recoger los argumentos que giran en torno a este debate desde todos los feminismos.
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En contra de la gestación subrogada

la maternidad subrogada consiste en que una pareja, «no importa su composición o una sola persona, o el número qué sea, contratan a una mujer para que geste durante nueves meses una criatura. Es decir, que se le implante y sobreviva un embrión proveniente de un óvulo fecundado por un espermatozoide cuyos orígenes pueden ser diversos. En el camino, suelen morir varios embriones hasta conseguir que uno sobreviva».
Asegura que en el caso de una pareja mixta, lo más simple es que el óvulo fuese de la mujer y el espermatozoide del varón. El presidente del Foro de la Familia explica que podrían ser muchos los motivos por los que unas personas puedan llegar a decidirse a ser padres por este procedimiento: porque tienen dificultades para quedarse embarazados, porque a la mujer no le apetezca pasar nueve meses embarazadas por las razones que sean, por tratarse de parejas de homosexuales, etc.
Esta práctica «es un desprecio a la dignidad de la mujer al producirse un mercadeo con ella. Por eso se llama a este sistema de reproducción como el de vientres de alquiler».
Ante esta situación, son muchos los argumentos por los que el Foro de la Familia está en contra de la maternidad subrogada:
—El cuerpo de la mujer se convierte en un objeto.
—Se mercantiliza el deseo de ser padres.
—En caso contractual y con un hijo con problemas, se le podría obligar a la mujer que ofrece el útero a desprenderse del hijo. Cómo si ser madre fuese una cuestión banal.
—No se puede garantizar el derecho de la madre gestante a no sufrir las consecuencias psicológicas de un posible aborto.
—Problemas anímicos en la madre después de nueve meses de gestación y tener que desprenderse del niño.
—El niño se convierte, así, en objeto pues se mercantiliza con él, tiene un precio.


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A favor de la gestación subrogada

permite a las parejas que desean tener hijos, y que por múltiples razones no pueden hacerlo por sus propios medios, tener hijos biológicos. «Al igual que donamos órganos, e incluso se donan óvulos, lo cual hoy en día nos parece absolutamente normal, se puede ayudar a otra persona a gestar su hijo, con el que la gestante no mantiene vinculo genético alguno», puntualiza.





Recuerda que al igual que sucedió con la inseminación artificial y la fecundación in vitro (recordemos el término «bebé probeta» que se utilizó entonces) esta técnica «está siendo reconocida cada vez en más países, y en nuestro entorno más cercano lleva desarrollándose desde 2004 en Grecia y en Reino Unido sin mayores problemas ni rechazo por parte de la población».
Según sus datos, las últimas encuestas indican que un 87% de la población española está a favor de la gestación subrogada. «En un momento en que las tasas de natalidad están por debajo del índice adecuado.
Es un proceso más sencillo que la adopción internacional, que permite a muchos padres serlo, en lugar de quedar incluido en largas listas de espera de las que nunca saldrán».
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¿Es legal la maternidad subrogada en España?

A diferencia de otros países como por ejemplo Estados Unidos, el trámite y ejecución de un vientre de alquiler en España es ilegal. Así lo estipula la nueva ley del 14/2006 sobre las técnicas de reproducción asistida, donde se especifica en el artículo 10 textualmente:
“Será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna en favor del contratante o de un tercero. La filiación de los hijos nacidos por gestación de sustitución será determinada por el parto. Queda a salvo la posible acción de reclamación de la paternidad respecto del padre biológico, conforme a las reglas generales.”
Según esta Ley, en España, está totalmente prohibido realizar proceso de subrogación materna o vientre de alquiler, ya que la filiación legal del menor está vinculada directamente con el parto y no por la vinculación genética.
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No a la gestación subrogada

  • Porque alquilar el vientre de una mujer no se puede catalogar  como “técnica de reproducción humana asistida”. Las mujeres no son máquinas reproductoras que fabrican hijos en interés de los criadores. Es, por el contrario, un evidente ejemplo de “violencia obstétrica”extrema.
    • Porque las mujeres no se pueden alquilar o comprar de manera total o parcial.  La llamada “maternidad subrogada” tampoco se puede inscribir, como algunos pretenden, en el marco de una “economía y consumo colaborativo”: la pretendida “relación colaborativa” esconde el “consumo patriarcal” por el cual  las mujeres se pueden alquilar o comprar de manera total o parcial.
    • Porque nos mostramos radicalmente en contra de la utilización de eufemismos, para dulcificar o idealizar un negocio de compra-venta de bebés mediante alquiler temporal del vientre de una mujer, viva en la dorada California o hacinada en un barrio de la India. Así­ es que nos afirmamos en llamar a las cosas por su nombre, no se puede ni se debe describir como “gestación subrogada” un hecho social que cosifica el cuerpo de las mujeres y mercantiliza el deseo de ser padres-madres.
    • Porque la perspectiva de los Derechos Humanos, supone rechazar la idea de que las mujeres sean usadas como “contenedoras”  y sus capacidades reproductivas sean compradas. El derecho a la integridad del cuerpo no puede quedar sujeto a ningún tipo de contrato.
    Así pues, me declaro en contra de cualquier tipo de regulación en torno a la utilización de mujeres como “vientres de alquiler”.
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    tipos de gestación subrogada

    La gestación subrogada puede variar en función de dos aspectos principales:
    • Procedencia de los óvulos: tradicional o gestacional
    • Compensación a la gestante: comercial o altruista

    Tradicional o gestacional

    Dependiendo de la procedencia de los óvulos, podemos clasificar la gestación subrogada en parcial o completa:
    Subrogación parcial, tradicional o lineal
    en este caso, la gestante es la madre biológica o genética del embrión.
    Se trata de una subrogación de “baja tecnología”, pues la gestante subrogada proporciona su propio óvulo. Por tanto, no sería necesario realizar una fecundación in vitro sino que la técnica de reproducción asistida aplicada sería la inseminación artificial, ya sea con semen de donante o semen del futuro padre. Este tipo de gestación subrogada está en desuso.
    Subrogación completa, total o gestacional
    significa que la gestante solo actúa como tal, sin aportar sus ovocitos. Ésta va a gestar y dar a luz al bebé, que será biológicamente hijo de los padres intencionales (o de donantes, en caso de ser necesario).
    Se fecundará el óvulo mediante FIV o ICSI, y el embrión resultante será transferido al cuerpo de la gestante. En este caso hablaremos de “alta tecnología”.
    En la actualidad, este tipo de gestación subrogada es la más utilizada.

    Comercial o altruista

    Por otra parte, podemos clasificar la técnica de subrogación gestacional en función de si la gestante recibe compensación económica por el embarazo o no:
    Gestación subrogada comercial
    la gestante recibe un pago por el embarazo además de los gastos derivados del mismo.
    Gestación subrogada altruista
    la gestante no recibe ningún pago más allá del reembolso de los gastos derivados del embarazo tales como ropa de premamá, revisiones médicas, alimentación específica, viajes al hospital, etc.
    Realizar un tipo u otro de gestación subrogada hará que el precio del tratamiento varíe, ya que la opción comercial y la necesidad de recurrir a la donación de óvulos y/o espermatozoides encarece el procedimiento. Además, el precio de la gestación subrogada podrá ser mayor o menor en función del país donde se realice debido a las características propias de cada destino.
    Encuentra toda la información que necesitas sobre las distintas clases de gestación subrogada aquí: ¿Cuántos tipos de maternidad subrogada existen?