la maternidad subrogada consiste en que una pareja, «no importa su composición o una sola persona, o el número qué sea, contratan a una mujer para que geste durante nueves meses una criatura. Es decir, que se le implante y sobreviva un embrión proveniente de un óvulo fecundado por un espermatozoide cuyos orígenes pueden ser diversos. En el camino, suelen morir varios embriones hasta conseguir que uno sobreviva».
Asegura que en el caso de una pareja mixta, lo más simple es que el óvulo fuese de la mujer y el espermatozoide del varón. El presidente del Foro de la Familia explica que podrían ser muchos los motivos por los que unas personas puedan llegar a decidirse a ser padres por este procedimiento: porque tienen dificultades para quedarse embarazados, porque a la mujer no le apetezca pasar nueve meses embarazadas por las razones que sean, por tratarse de parejas de homosexuales, etc.
Esta práctica «es un desprecio a la dignidad de la mujer al producirse un mercadeo con ella. Por eso se llama a este sistema de reproducción como el de vientres de alquiler».
Ante esta situación, son muchos los argumentos por los que el Foro de la Familia está en contra de la maternidad subrogada:
—El cuerpo de la mujer se convierte en un objeto.
—Se mercantiliza el deseo de ser padres.
—En caso contractual y con un hijo con problemas, se le podría obligar a la mujer que ofrece el útero a desprenderse del hijo. Cómo si ser madre fuese una cuestión banal.
—No se puede garantizar el derecho de la madre gestante a no sufrir las consecuencias psicológicas de un posible aborto.
—Problemas anímicos en la madre después de nueve meses de gestación y tener que desprenderse del niño.
—El niño se convierte, así, en objeto pues se mercantiliza con él, tiene un precio.


No hay comentarios:
Publicar un comentario